Tal vez eres tú

 

-          HEY FIJATE POR DONDE MIERDAS VAS NIÑATA. -Yo lo miro entornando los ojos. Pero que mierda se cree este estúpido.

-          Tú también te podrías a ver fijado imbécil, ya que también tuviste la culpa. – digo molesta. Ya ven porque no me can bien los niños ricos creen que pueden pasar por encima de todos.

-          ¿perdón?, quien demonios te crees para hablarme así? ¿no sabes quién soy yo? - yo niego con mi cabeza y aun con mi ceño fruncido.

-          - Mira pequeñita esto que ves aquí me pertenece desde el estacionamiento hasta las canchas de futbol y si no quieres problemas, no te cruces conmigo. - No a este sí que lo mato, si está bien que haya una diferencia de estatura considerable, pero lo mato.

-          No tengo la menor idea de quien seas pedazo de imbécil y no me inter…- me quedo callada cuando veo Anthony mirándome y tiene los ojos como plato, cuando de repente siento que me levantan de mi chaqueta y ya no siento el suelo.

-          Mira pequeña por si no me reconoces soy Nathan…- me estaba diciendo su nombre cuando dos chicas se nos acercaron una rubia y la otra de pelo negro.

-          Nathan que haces suéltala por Dios!!, ya comenzaste con tus espectáculos.

-          Charlotte no te metas en mis asuntos. - dijo el tal Nathan aun sosteniéndome, vaya que tiene fuerza.

La tal Charlotte se acercó y le quito la mano, soltándome y haciendo que cayera al suelo, miro a mi alrededor y están todos con sus ojos fijos en nosotros. Aun en el suelo el imbécil se agacha, me mira y dice.

-          ¿Eres becada? - pregunta entrecerrando los ojos.

-          Si, lo soy y algún problema. - Él sonríe, pero fue una sonrisa fría y no lo niego, pero me tembló hasta el hígado.

-          Esto será divertido. -y se marcha llamando tres chicos. Anthony incluido.

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